Fama

Febrero 4, 2008

Este fin de semana, además de rematar por fin el catarro (algún moco queda, pero en fin…), he estado disfrutando de las estampas que me ha enviado Freddy vía mms (mensaje de móvil multimedia, para los profanos). La verdad es que no he conocido persona con mayor capacidad de caracterización y transformismo (con permiso del inefable Mortadelo, of course).

La foto que me envió, pelucón en ristre, caracterizado como Rafa el de “Fama”, de Cuatro, no tiene precio. Esta mañana, para aderezar la “performans”, me ha dedicado unos giros espasmódicos de cabeza al grito de “¡ENERGY!” y “¡AMAAAAZING!”. Y digo yo, ¿qué pensarán su mujer y su hijo de todo esto? En fin.

Y llevamos ya 13 días si coche. Es decir, mi jefe se compra un flamante A4 TDI 140 cv Full Equip, y no se atreve a ir a por él. De traca. Como estaba acostumbrado a un coche más pequeño, ahora dice que le da miedo. Ver para creer… Total, que sigue llevando el coche de empresa que ha chorizado a uno de los comerciales el cual, por tercera vez en dos semanas, se lo ha dejado aparcado con las luces encendidas, amén de dos pequeños y “misteriosos” bollos que han aparecido en el chasis… Pero, claro, nadie sabe nada.

Esta mañana, tras mucho dilucidar entre Freddy, Repi y servidor, hemos llegado a la conclusión de que este hombre es un claro exponente de las caricaturas de Ibáñez. Y es que todo él está cortado según dicho patrón. Traje anacrónico en tonos marrones pretéritos, gafas de pasta de culo de garrafón, greñas peinadas con raya recta a la derecha, con derrame de pelo en dirección opuesta (a lo Bofill jr., pero más asilvestrado), pequeñico (no abulta mucho, el hombre), muy delgado y malencarado (cara de eterno mosqueo). Vamos, más caricaturesco que la madre que lo parió.

Si a ello le sumamos su tendencia al desastre, olvido y situaciones totalmente surrealistas (papeleras ardiendo, accidentes de coche imposibles, pérdidas de llaves en contenedores con reincidencia, etc.), tenemos completa la descripción… En fin, que para ser directivo y sesentón, ya podía espabilar un poco…

Como muestra, un botón. Me llama esta mañana y me salta:

Benito: ¡Diego! Mírame el tema este, que parece que no va… -me acerco, y compruebo que tiene abierto un mensaje en blanco del Outlook, en cuya barra de destinatario aparece escrito, literalmente: WwWwww.baNNeESTO,ccom.com.

Yo (flipando): Perdone, ¿qué pretendía exactamente?

Benito: ¡Está claro! No me deja entrar en el tema este del Internet -¿por qué todo el mundo dice “el Internet!?-

Yo: Es que está mal.

Benito (triunfal): ¿Lo ve? Ya se lo he dicho. Esto está roto.

Yo: No, que está mal puesto. Ha abierto usted el Outlook, pero tiene que usar el Explorer.

Benito: … ¿y eso qué es?

Yo: El icono este azul, que usted siempre pulsa veintemil veces y luego me llama porque se le bloquea todo.

Benito: Ah, coño. No me había dado cuenta –y se pone al pulsarlo de forma compulsiva-

Yo: Espere… espere… Na. Ya nada. Déjeme que cierre todo y ya le dejo yo abierta la ventanita, ¿eh?

Benito: Joer, Dieguito, eres como Pinito del Oro…

Yo: Sí, ya…

Padre nuestro que…

Estos del Camera Café ni tienen ni puta idea…

Escribe un comentario