¿Sueñan los androides con ovejas mecánicas?
Enero 25, 2008
He estado un rato trapicheando con mi compi Freddy en un par de foros en internet sobre la película Blade Runner. En ellos, la peña, además de hacerse unas pajas mentales de órdago sobre las reminiscencias cyberpunk, las paranoias del tío Ridley y demás, se vuelven locos con el debate sobre si Deckard (creo que se llamaba así el personaje de Harrison Ford) es o no, finalmente, un replicante.
La verdad es que servidor, como “freak” de nacimiento y aficionado al cine de Ridley Scott y todas esas cositas de ciencia ficción que pululan por ahí, no sabe muy bien que pensar. Y me estoy dando cuenta de que mi opinión depende de qué versión de la película haya visto. Claro, como ahora está de moda el tema de “Edición Extendida”, “Edición Coleccionista”, “Montaje del Director”, “Versión de mi Abuela”, etc., uno al final ya se vuelve loco y se puede encontrar con que, la película original de marras, no tiene nada que ver con la o las versiones posteriores, las cuales pueden llegar a durar una barbaridad más.
Yo, personalmente, y en mi humilde opinión, soy partidario de la primera versión; la original. Por varios motivos, pero más que nada porque quiero pensar que es la que así quiso el director y porque muchas veces no me creo el tema de “Montaje del Director”, que muchas veces ni el mismo ha llegado a efectuar. Así que, para mí, la pura es la primera versión, siendo las posteriores meras ampliaciones y “estiramientos” que, en ocasiones, no tienen razón de ser.
Sea como fuere, el caso es que la tropa no se ponía de acuerdo (y es lógico), porque cada uno se basaba a demás en una versión de la película. Si es la original, da pie a sospechar algo, pero de forma más o menos difusa; sin embargo, si es en las últimas, sí que puede ser más patente.
A todo esto, el pobre Freddy, no se enteraba de nada, porque el pobre había visto nada más la original, y hace ya un par de lustros, con lo que le hacían los ojos chiribitas y tenía una diarrea mental preocupante. De hecho, me ha preguntado: “¿Pero el final no es cuándo el robot ese de pelo oxigenado se escoña por la azotea?”. Le he dicho que estaba equivocado, a lo que me ha añadido: “Pero salen palomas en la azotea, ¿no? Además, el prota no puede ser robot de esos, porque le cae un manojo de ostias durante toa la peli y las pasa putas”…
Llegados a este “punto de no retorno” en la conversación, he decidido desempolvar el DVD que tengo por casa con la versión original y traérselo el lunes.
No sé si sueñan o no los androides con ovejas mecánicas, pero lo que sí sé es que las ediciones de coleccionista pueden hacer mucho daño a las mentes sensibles.
Que se lo pregunten a Freddy…